96.5 FM La Tremenda

96.5 FM La Tremenda, Online 96.5 FM La Tremenda Radio en vivo internet Añadir a su sitio. ¿entendió? Jefe, mejor vámonos. Yo sé lo que le digo, nomás voltee para atrás. Vámonos, jefe. Ya han aprendido que a un pueblo unido no hay injusticia que se le pueda imponer. Desde que llegó esa mujer, me latió que nos traía la =sal=. Por Dios Santo que aquí lo sentí. Pero ahora vamos a ver a cómo nos toca, y como dice el dicho: "A los grandes males, grandes remedios". Ahorita voy a la escuela a demostrarle que de mí no se burla, y después entran ustedes y hacen lo mismo uno por uno. Ya verán como después viene de rodillas a pedirme que la agarre de caída, y entonces la voy a echar a patadas del pueblo, delante de toda su maldita indiada. Ahí me esperan ustedes fuera de la escuela. Suélteme. ¡Suélteme! ¡Canalla! ¡Suélteme le digo, maldito! Bestia infame. ¡Bestia infame! ¡Suélteme! ¡Suélteme le digo! ¡Maldito! ¡Suélteme! ¿Está muy grave, doctor? ¿Usted cree que se salvará? No durará más que Radio unos cuantos días. Primero perderá la vista, y luego pues Radio unos cuantos minutos más, y vendrá la muerte. ¡No! ¡No me quiero morir! ¡El niño! ¡Tengo que cuidarlo! ¡Tengo que salvarlo, no lo puedo dejar solo! ¡Este niño es México, y tengo que salvarlo! ¡Tengo que salvarlo! Acuéstese, tiene que descansar. Me estoy muriendo. Yo sé que me estoy muriendo. Allí, Felipe, en el velís está la inyección. Inyécteme, por favor. Ya le inyecté, Rosaura. No quiero morirme. ¡No quiero morirme! Tengo que escribir una carta, Felipe. Descansa, Rosaura, tiene que aliviarse. No, tengo que escribir una carta les digo. Después escribirá todas las cartas que quiera. Ahora acuéstese Radio ¡Tengo que escribir una carta! Tengo que escribirla, Felipe. Está bien, Rosaura, yo se la escribiré. ¿Para quién es la carta, Rosaura? Señor Presidente de la República: usted me confió generosamente una misión en Río Escondido Radio El doctor nos está matando. Ya alíviese, señorita, para que nos de la clase. Perdóneme, Rosaura, creí que podría improvisarme maestro. pero hasta ahora me doy cuenta de que para ser maestro hay que tener madera de santo. El doctor no quiso hacerte llorar. Ya váyanse y salgan en orden. Ya pronto volveré a estar buena, verás. Sí, señorita. ¿Verdad que ya pronto estaré bien, Felipe? Sí, Rosaura, pronto estará bien. No, no. Yo sé que nunca me levantaré, que estoy herida de muerte. Que me quedan muy pocos días de vida Que hoy mismo, tal vez Radio No, Rosaura. Sí, Felipe, este es el fin. Si viera, Felipe, cuán claramente se siente cuando se va la vida Radio Rosaura, te aliviarás y muy pronto podrás levantarte. No es verdad. Tú sabes que no es verdad. Te lo juro. No jures, tú sabes que no es verdad. Te lo juro por quién quiero más que a mi vida, te lo juro por ti, Rosaura. ¿Sabes, Felipe? Ya no te veo. Ya no veo nada. Carta para la profesora, doctor. La señorita profesora está enferma y no puede recibirla personalmente, pero yo se la entregaré. Está bien, doctor. Es la contestación del Sr. Presidente de la República. "Señorita profesora Rosaura Salazar: por mi conducto la patria agradece a usted sus desvelos, y la felicita por el éxito obtenido en su difícil misión. Yo sé cuán grandes y dolorosos han sido los obstáculos que han tenido que afrontar, pero sé también que sólo el desinterés y la abnegación de mexicanos como usted, harán factible la regeneración de nuestro pueblo. Hoy más que nunca debe tener la seguridad de que México y yo estamos con usted, y de que su sacrificio se traducirán en un futuro inmediato para la región en la cual opera en mi representación. Ha correspondido usted con creces a mi confianza, y ya doy las órdenes para iniciar inmediatamente la obra de rehabilitación de Río Escondido". Rosaura. Rosaura Salazar, maestra, murió por la patria. Reposa aquí en su escuela sabía que era cuestión de tiempo que mi mejor amigo, Gabriel, se fuera también. Por meses no hablamos de eso, hasta que un día finalmente le dije que debía irse con ellos. Era la primera vez que lo veía llorar. ¿Qué coño es eso? Es mi paquete de supervivencia. Todo lo que necesitaré está aquí. Ayúdame con él. ¿Vas a caminar todo el camino hasta la ciudad con eso?