98.9 FM La Ley

98.9 FM La Ley, Online 98.9 FM La Ley Radio en vivo internet Añadir a su sitio. La heredera de Filadelfia que se casó con el artista tenía cuenta corriente conjunta. Escuche, mi inquisitivo amigo. Ni estoy en apuros ni soy artista. Soy el director de publicidad de una corporación próspera. Por favor, Sr. Wade. ¿Podría sonreír? ¿Qué corporación prospera hoy en día? Lincoln Farburn Sausages Incorporated. ¿Salchichas? ¡Oh, chico, salchichas! ¿Qué pasa con las salchichas? Nada, nada. Las salchichas son agradables, bonitas y sabrosas. Así es. Piense en las salchichas, Sr. Wade, y sonría. Apunte esto. El Sr. William Wade no aceptará ni un centavo ni ninguna ventaja Radio Radio de la fortuna personal de la Sra. Wade directa o indirectamente. Pueden imprimir eso. Ahí está su sonrisa, ya sabe qué puede hacer con ella. De acuerdo, Sr. Wade, lo imprimiremos. Es una historia genial aunque usted no la lea. Me pregunto si podría fotografiarle a usted. Claro. Yo también fotografío muy bien. Muchas gracias, Sr. Morgan. Buenas noches, Sr. Wade. Un día feliz para todos nosotros. ¿Me permite felicitarle? Gracias, Joseph. Tendremos que hacer una llave de la puerta para usted, señor. Bill Radio ¡Bill! Cariño. Hola, ángel, siento llegar tarde. Oh, bueno, ya estás aquí. Ven, querido, todos se mueren por conocerte. Éste es Bill Wade. Cary Roskerville y Helen Hewitt. Aunque puede que ya os conozcáis. No estando sobria. Obviamente, no bebes lo suficiente. Encantado. ¿Qué es todo eso de una boda? La gente ya no se casa. Esta gente sí, ¿verdad, Bill? Bueno, resistí cuanto pude, pero me pilló en un momento de debilidad. Y fue difícil de conseguir, me llevó un año pescarlo. ¿Dónde te encontró, Wade? Nací aquí, en Nueva York, en las afueras de la Calle . Siempre he estado aquí. Todavía no has comenzado a vivir. No vas a malgastar tu juventud con estas panolis. Vamos. ¡Damas y caballeros! Está bien, cariño. Sí, pero Radio Los cotilleos son ciertos. Voy a casarme. Y aquí está él, Bill Wade. Él, ello, estos y esos. Bueno, ésa es toda la historia. Estoy muy feliz, no puedo hablar coherentemente. La boda será dentro de un mes. Por supuesto, vamos a invitar a todos los que conocemos. ¿Cuántos serán? Bueno, Audrey Cotton tuvo .. En el Madison Square Garden caben .. Es mejor que te lo lleves al yate rápidamente, Carol, Radio y lo escondas en el África más profunda. No me fío de mí misma. Yo no me fío de ninguno de vosotros. Embarcamos para Montecarlo en el Princess Radio Radio dos horas después de la ceremonia. Cariño, siento decirte que me pongo muy enfermo en el mar. Y cuando el mareo entra por el ojo de buey, el amor sale por Radio Radio otro ojo de buey. Suena poco romántico, pero sólo es su modestia innata. Deberíais verlo en un taxi. Vamos, Bill, salgamos de aquí antes de que confieses tu reumatismo. Bill, ¿qué ocurre? Has estado diciendo cosas extrañas. Carol, sabes que no puedo ir a Montecarlo en tu yate. Tengo un empleo que conservar. Ah, el negocio de las salchichas. No es el negocio de las salchichas. Es el negocio de la publicidad. Pero tú vas a abandonar el negocio de la publicidad. No voy a hacer nada de eso. ¿Por qué, cariño? Tengo suficiente dinero para los dos. Carol, ¿me das centavos? Quiero ir a comprar cigarrillos. Oh, no seas tonto. No va a ser así. Además, si tú realmente me amas Radio Un momento. Te amo más de lo que nunca pensé que fuera posible amar a alguien. Estoy completamente ahogado en un mar de expectación dichosa Radio Radio por el hecho de que vas a convertirte en mi esposa. Lo siento, Bill. Ni siquiera voy a intentar decírtelo. Los hombres nunca entienden cuánto los aman las mujeres. Bueno, eso está todo arreglado, ¿no? Bill. Puedes coger tres meses para llevarme a Montecarlo de luna de miel, ¿verdad? Carol, no puedo permitirme tres meses y pagar una luna de miel en Europa. ¿Por qué no puedo pagar yo? Porque voy a casarme contigo, no con tu cuenta corriente. Oh, Bill, estás siendo un estúpido Quijote. Tal vez, pero ése es el tipo con el que tienes que casarte. Oye, ¿esto es una pelea privada o puede unirse alguien? No, no hay pelea. Venga, Carol, vamos a bailar. Quiero tenerte cuanto sea posible mientras sigas siendo libre.