XEIS AM 670

Online XEIS AM 670 Radio en vivo internet México. Radios La calidad y la emisión continua. Añadir a su sitio. Tal vez estamos condicionados a... comenzar sobre un lienzo blanco. Pero quizás lo que necesitamos ahora mismo... es ver el agua volviéndose turbia, para ver a los pétalos cayendo. Tal vez es a través del Arte que nos enfrentamos cara a cara... con nuestra propia oscuridad... y esa es la única forma de cambiar. Clase M.F.A. de , los animo... No pretendan preservar la belleza, sino exponer la verdad. Atrévanse a hacer que el mundo... se sienta incómodo con su honestidad. Sin importar cuál sea la consecuencia, porque el mundo será mejor por ello. Uds. serán mejor por ello. Gracias. Gracias. En nombre de la Universidad de Balboa, felicitaciones por la Maestría en Artes Plásticas, clase . Ahora pueden mover la borla... del lado derecho de su birrete, al izquierdo. Noelle. ¿Adónde vas? Esto es. Felicidades. ¡Lo lograron! Detente justo ahí. Detente. Date la vuelta. Detente. No te muevas. Suelta lo que haya en tu mano izquierda. Suelta lo que tengas en la mano derecha. Pon las manos detrás de la espalda. Cúbranme. Tendría que ser en un periodo de tiempo. Ocho años. Tal vez diez, pero te pagaré, Arlette. Te pagaré cada centavo. Poco ingreso de dinero es peor que nada. Los Farrington la comprarán de inmediato. Y es probable que su mejor oferta sea mucho más generosa que la tuya. En fin, tengo mi propia idea. Vendemos las hectáreas y la granja a los Farrington. Comprarían todo sólo para acercarse a las vías del ferrocarril. Y luego... dividimos el dinero. Y nos divorciamos. Ambos sabemos que es lo que quieres. Y... ¿quién...? ¿Con cuál de los dos se iría a vivir el muchacho? Conmigo. Por supuesto. Un chico de necesita estar con su madre. Eso no es justo para él, Arlette. Que le quites todo lo que él conoce. ¿Le harías eso? ¿Justo? La vida rara vez es justa, Wilf. Especialmente aquí. Está bien, necesito un poco de... Sólo dame un poco de tiempo para pensarlo. Como esposo, pensé en acudir a la ley. Pero algo me frenó. No fue el miedo a las habladurías o los chismes. Fue otra cosa. Cielos, había llegado a odiarla.